Sobre la Ley y la Autoridad

Por Dra. Claudia J.Rubins de Barbieri

Gabinete Médico Social

Juzgado del Menor y la Familia

INDICE

Ley y autoridad - Algo de Historia

Autoridad- Autoritarismo - Desautorización

Conclusiones

Propuesta

BIBLIOGRAFIA

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I – LEY Y AUTORIDAD –Algo de Historia

¿Cómo se articulan la Ley y la Autoridad? Podríamos decir que con la autoridad, con el poder que confiere la autoridad pueden hacerse cumplir las leyes.

La ley será entonces una pauta para el desarrollo de una sociedad o una familia. Y de la buena internalización de la ley dependerá la instancia psíquica que regula la  inserción de los individuos en los grupos humanos, y que evita los desbordes (violencia-agresión).

Es interesante el debate psicológico-jurídico alrededor de nuestra dificultad, como  país, para aceptar la ley.

Como interpretación parcial de esta problemática, me he remontado en la historia, y he tratado de pensar qué sucedió en América, qué elementos hay en la historia de nuestro país respecto de la Ley.,... de las primeras leyes.

Y pienso en lo difícil que es aceptar leyes que no han nacido de la necesidad de los individuos.

Cuando una ley surge de la urgencia de las personas, para ordenar u organizar aspectos del funcionamiento en la vida cotidiana, seguramente será sentida como propia, y podrá ser respetada.

En España, cuando se produjo el descubrimiento de América, los reyes estaban intentando concentrar el poder absoluto en sus manos (¿autoritarismo?) y no podían instrumentarlo allí.

América fue el lugar propicio.

Y el desobedecimiento a la Ley es fundante en América; desde las mismas capitulaciones firmadas con Colón, las cuales no sólo no fueron cumplidas, sino que en su tercer viaje, la Corona lo esperó para ponerlo en prisión y negarle su condición de Gobernador.

¿Otras leyes de entonces incumplidas?

La del buen trato a los aborígenes, las leyes económicas...Leyes ratificadas año a año por la corona a lo largo de 300 años de Colonia... y aquí jamás cumplidas... Estas leyes "importadas", nacidas en general de necesidades ajenas a la gente, eran necesariamente transgredidas.

Y con el devenir del tiempo, aparecieron en la Argentina quienes, desde un lugar de  poder, pudieron, avalados por la autoridad, hacer cumplir leyes legítimas…

Y quienes, desde el autoritarismo favorecieron leyes que, si bien legales, como ilegítimas, fueron transgredidas.

 

Estas reflexiones respecto de la evolución de la ley en la historia, se vinculen con quién; desde qué lugar o con qué autoridad hace cumplir o dicta leyes.

Que las leyes respondan a las necesidades de los individuos, convalida la autoridad. Y si estas no responden a ello, serán transgredidas, y quien las respalde será o una autoridad vacía (desautorización)~ o una autoridad distorsionada (autoritarismo).

En nuestros días, esta problemática de la transgresión, sigue planteándose. Y lo antes expuesto, seria una explicación parcial de un fenómeno que nos sorprende a todos, que está en nuestro lenguaje cotidiano, u que se podría ejemplificar largamente en el recorrido de nuestra historia. En el lenguaje corriente, resuena como "la estafa moral", el tema de la “falta  de palabra", "la coima"... equivalentes todos a la transgresión de distintas modalidades  de la ley.  Trasladando estos conceptos de autoridad (como la que sostiene una ley) a la dinámica de la familia, también allí hay una ley (para Lacan, la ley del Padre), que sustentada en la autoridad de la pareja parental, delineará lo permitido y lo prohibido en el íntimo contexto del núcleo familiar, partiendo como primera normativa, de la ley de  prohibición del incesto.

Ambos conceptos: autoridad y ley, se enlazan en el funcionamiento de los grupos humanos, y la familia es la unidad más pequeña pero más eficiente para la instrumentación de esta dinámica.

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II - AUTORIDAD- AUTORITARISMO - DESAUTORIZACION  

E1 establecimiento de la Autoridad, posibilita hacer cumplir leyes emanadas de la necesidad de las personas, que sirven para reglar y establecer las pautas de convivencia entre ellas.

En el ámbito familiar, se trata de pautas que favorecen el crecimiento de sus miembros. La autoridad parental funciona como continente y organizador de ansiedades e inseguridades de las personas en crecimiento.

De una buena internalización de la autoridad parental surge la instancia psíquica de autocontrol, que favorece la superación y desarrollo de los individuos, y que evita  los desbordes (violencia, etc.).

Podríamos decir que el autoritarismo es la inclusión de normas y leyes rígidas, derivadas de necesidades ajenas a las personas, que en general las perjudican en vez de beneficiarlas.

En el contexto familiar, son normas que no favorecen el crecimiento de sus miembros y que, en última instancia, los desamparan.

...Porque cuando TODO está prohibido, se pierde la graduación entre una transgresión pequeña y una grave.

La desautorización aparece como la debilidad de la autoridad, la dificultad para instaurar una ley,  cualquier ley, por válida y coherente que sea.

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III – CONCLUSIONES

 

En esta línea de pensamiento, la secuencia: autoridad desde lo social -autoridad en lo intrafamiliar- autoridad internalizada intrapsíquica, producida saludablemente, es la mejor garantía para la evitación de desbordes, sobre todo en la línea de la patología de la violencia (delincuencia-patotas-adiciones-auto y heteroagresión).

¿De qué sirve esta reflexión en el contexto que nos ocupa?

Estoy convencida que un alto porcentaje de la casuística que recibimos, se relaciona con esta problemática.

Desde los distintos niveles de decisión que ocupamos, deberíamos tenerla presente para prevenirla en la medida de nuestras posibilidades.

En esta mitad del siglo, se han reformulado los criterios respecto del origen de la violencia, pasando de una visión individual, vinculada más a los aspectos nutritivos de las funciones parentales; hacia un planteo dirigido a la dinámica familiar,  más relacionado con los aspectos normativos de la función parental.

Nuestros esfuerzos deberían apuntar a sostener a esos padres desautorizados, y robustecerlos en su función.

En los casos de padres autoritarios, en general existen en las familias situaciones de alianza y desafío que los llevan a esa situación, y allí también nuestra intervención debería apuntar a equilibrar la fuerza de la autoridad... pero nunca a anularla.

La modalidad histórica de los juzgados de menores fue la de “liberadores" de la autoridad parental, quedando la justicia y el Estado a cargo de los menores, favoreciendo, en última instancia, la descalificación de los padres... con el alivio que esto conlleva, ya que lo más difícil en la relación entre padres e hijos es la puesta de1 límite.

Con esta modalidad de “proteger” al menor, sólo se consigue desautorizar, al padre mientras que el Estado pobremente puede cumplir esa función normativa (por exceso o por defecto).

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IV- PROPUESTA

 

En nuestro ámbito de trabajo , ya nos estamos manejando con una modalidad con la que intentamos, sin abandonar al menor, restituir a los padres su autoridad.

Abordamos las cosas en forma interdisciplinaria (Juez, Defensores, Secretarías, trabajadores de salud mental y asistentes sociales), con una meta común de robustecer la autoridad parental, y despejar en lo posible del campo familiar las interferencias que la socavan,

Muchas veces, devolvemos o conferimos esa autoridad, en entrevistas en que simbólicamente el Juez pone a los padres a cargo de sus hijos.

Se trata de un enfoque que requiere de importante intercambio entre el equipo actuante, y que lleva implícito un gran esfuerzo, pero que vale la pena ya que para un menor con transtornos de conducta,  no existe mejor medio rehabilitador que su propia familia.

Este es un planteo incompleto, en el sentido que he tomado un aspecto parcial de la problemática que nos convoca (Autoridad y Ley).

Quedarían múltiples derivaciones y articulaciones que analizar, las cuales nunca podría abarcar en este trabajo.

 

 

Dra. Claudia J.Rubins de Barbieri

Gabinete Médico Social

Juzgado del Menor y la Familia

 

 

NOVIEMBRE, 1990.

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BIBLIOGRAFÍA:

 

-Ballester Escalas, Rafael, “Historia de la Humanidad”, Ediciones Danae, 10ª edición, 1974, Barcelona;

-Haley Jay, “Terapia no convencional”, Amarrorto editores, 1986;

-Minuchin, Salvador, “Familias y Terapia Familiar”, Gedisa Editorial, 1982;

-Minuchin, Firman, “Técnicas de Terapia Familiar”, Paidos editorial, 1988;

-“Curso de Terapia Familiar”, Dr. Díaz Usandivaras, 1986;

-Freud, Sigmund, Tomo ), “Metapsicología”, López-Ballesteros, Santiago Rueda Editor, 1956, Buenos Aires

 

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